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Antes de entender lo que son los fonemas, tenemos que entender que hay sonidos que cambian dependiendo de su contexto. Por ejemplo, en español, en la palabra «bebo» la primera y la segunda B suenan diferente. La primera es más fuerte, los labios se juntan para crearla (técnicamente llamamos a esto una consonante oclusiva). Sin embargo, la segunda es más suave, los labios no se juntan completamente y dejan pasar el aire (consonante aproximante).

Pero esto, ¿por qué? Te lo cuento en este vídeo o, si lo prefieres, sigue leyendo.

Pues, simplemente porque antes de la segunda B hay una vocal, y en español, esa vocal hace que en la B que viene después no se junten los labios completamente.

Lo curioso es que en la mente de los hispanohablantes estos dos sonidos, que hemos visto que son diferentes, se asimilan como uno solo. Pensamos: ¿Diferentes? ¡Qué va! Yo solo escucho B las dos veces. A ver, si me fijo, sí que son un poquiiiiito diferentes, pero eso es normal, lo hace automáticamente la boca para pronunciar la B de forma más fácil, pero en realidad es el mismo «sonido». Pero claro, una persona hispanohablante dirá: Pero, ¿qué dices? mi boca no hace eso automáticamente… Yo escucho claramente dos sonidos diferentes…

Entonces, ¿qué está pasando aquí? ¿Es lo mismo realmente o no? Si de verdad quieres mejorar la pronunciación, ¡sigue leyendo!

¿Qué son los fonemas, los sonidos y los alófonos? ¿Es todo lo mismos?

Un fonema es una «caja mental» donde metemos sonidos similares y que asimilamos como si fueran uno solo. En el ejemplo anterior tenemos el fonema /b/ y dentro de este fonema tenemos los dos sonidos diferentes que nosotros vemos como una B. En realidad, nosotros emitimos sonidos, no fonemas. Los fonemas son solo creaciones mentales.

Cuando un fonema tiene más de un sonido, a cada uno de estos sonidos se les llama alófonos. En el ejemplo anterior tenemos dos alófonos: el sonido de la consonante oclusiva [b] y el sonido de la consonante aproximante [β̞]. Juntos crean el fonema /b/, que es la única entidad que nosotros identificamos cuando hablamos.

Normalmente, la gente le llama «sonidos» a todo, pero, en realidad, la mayoría de las veces estarán hablando de fonemas.

¿Qué es la distribución complementaria?

Como hemos visto al principio también, cada alófono toma una posición en la palabra, y esto ¡no es aleatorio! Es como si se hubieran repartido las posiciones: yo iré después de un silencio, y tú irás después de una vocal. A esto le llamamos distribución complementaria.

Además, el hecho de que se repartan las posiciones de esa forma y no de otra siempre tiene una explicación. Si te fijas cuando dices una vocal tienes la boca abierta, así que en español, con el paso del tiempo, esta apertura ha influido en la siguiente consonante hasta conseguir que no se junten los labios. Es, básicamente, la ley del mínimo esfuerzo, como si la boca pensara: ya que estoy abierta, no voy a cerrarme totalmente, me quedo a medio camino que ya me entiendes…

Además, la letra de una palabra puede pronunciarse de formas diferentes dependiendo de la posición de la palabra en la frase. Por ejemplo si yo digo «yo bebo», ahora la primera B ya no está después de un silencio (cuando hablamos no decimos «yo» + silencio + «bebo», decimos «yobebo» todo junto). Y si seguimos las reglas de antes, la primera B ahora está después de una vocal y, por lo tanto, ahora las dos B serán aproximantes.

bebo → [b]e[β̞]o

yo bebo → yo [β̞]e[β̞]o

¿Para qué sirven los fonemas?

Y justo eso es lo interesante, aunque para esas posiciones se generen nuevos sonidos, nosotros los seguimos asimilando como variaciones de una única entidad, así que seguimos escuchando la misma palabra. Es decir, los alófonos no nos sirven para diferenciar palabras, pero sí para mejorar la pronunciación.

Si un extranjero dice el alófono de la consonante oclusiva cuando un hispanohablante diría el alófono de la consonante aproximante, entenderíamos lo que dice igualmente aunque notaríamos que hay un acento extranjero. Sin embargo, los fonemas sirven para diferenciar palabras. Si cambiamos de fonema, escucharemos otra palabra diferente, ya que, en nuestra mente, es otra entidad completamente diferente: no es lo mismo decir «bebo» o «debo».

Con todo esto, se puede decir que nuestra cabeza no funciona con sonidos, funciona con fonemas. En español el fonema /b/ tiene dos alófonos: [b] (después de silencio o N) y [β̞] (después del resto de fonemas). Sin embargo, el fonema /m/ solo tienen un sonido: [m]. Por lo tanto, no tiene alófonos.

Además, si quieres saber cómo podemos usar utilizar todos estos conceptos para para mejorar tu pronunciación te dejo este otro artículo.

Tabla resumen

/b/← fonema
[b] [β̞]← sonidos (alófonos)

Fonema

Se escriben entre barras / /.

Somos capaces de diferenciarlos.

Sirven para diferenciar palabras.

Son abstracciones.

Pueden contener alófonos.

Dependen de cada idioma.

Sonido

Se escriben entre corchetes [ ].

No somos capaces de diferenciarlos.

No sirven para diferenciar palabras.

Son reales.

Y si quieres mejorar aún más tu pronunciación, te dejo debajo un curso GRATIS.

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